Detalles del producto

Historia y Detalles del Diseño

El parasol Pista y Desierto reproduce sobre el cristal la versión de competición de la librea Camel. Ficha editorial sobre los programas deportivos que la llevaron sobre asfalto y sobre tierra, distintos de la expedición de todoterrenos: qué coches, qué equipos y qué resultados. Impreso en 150x25 cm sobre vinilo polimérico Avery Dennison.

En tierra, el programa fue el de Peugeot Talbot Sport en el París-Dakar, dirigido por Jean Todt. La marca francesa ganó cuatro ediciones consecutivas: 1987 y 1988 con el 205 Turbo 16 Grand Raid y 1989 y 1990 con el 405 Turbo 16 Grand Raid, un coche que en el fondo era una evolución del anterior recarrozada para parecerse al modelo de calle recién lanzado, con chasis tubular y el mismo bloque de cuatro cilindros llevado a 1.905 centímetros cúbicos.

En asfalto, el salto llegó a la Fórmula 1 en 1987, cuando el equipo Lotus cambió el negro y dorado de su patrocinador anterior por el amarillo. El coche de aquella temporada, el 99T, se presentó en Londres el 3 de febrero, fue el primer Lotus con motor turbo japonés y el segundo de la casa en montar suspensión activa gestionada por ordenador. La misma librea pasó después por otros equipos de la parrilla hasta principios de los noventa.

Cada parasol está fabricado con Avery Dennison MPI 2800 HOP, vinilo polimérico con tecnología HOP, sellado con DOL 2860 Brillo. Durabilidad de 5 a 7 años, estabilidad dimensional probada y resistencia frente a sol, lluvia y túneles de lavado. Impresión interna con plotter Roland VG3-640: mismo equipo, mismo control, mismo acabado en cada unidad.

Pieza editorial MOA-GRAFICS pensada para quien distingue un programa de fábrica de una expedición de aficionados: instalación tutorizada en nuestro Instagram @moa.grafics y guía visual paso a paso para que el acabado en el cristal coincida con el control que aplicamos en taller.

  • Material: Avery Dennison MPI 2800 HOP polimérico + laminado DOL 2860 Brillo.
  • Durabilidad: 5 a 7 años, resistencia anti-UV y frente a túneles de lavado.
  • Medida: 150x25 cm, universal, instalable con método bisagra.
  • Producción: impresión interna con plotter Roland VG3-640.
Compatibilidad estética

Diseño de competición pensado para integrarse con el deportivo francés y británico de la época y con compactos accesibles. Heritage de competición: Peugeot 205 GTI, Peugeot 405 Mi16, Peugeot 306 GTI-6, Peugeot 309 GTI, Lotus Esprit Turbo, Lotus Elan M100, Renault 5 Turbo; compactos performance compatibles: Volkswagen Golf GTI, Honda Civic Type R, Ford Focus ST, Seat León FR, Renault Mégane R.S., Peugeot 208 GTI, Mini Cooper S, Hyundai i30 N; afines mainstream: Mazda MX-5, BMW Serie 1, Toyota GR Yaris.

La lista de arriba es afinidad estética, no una restricción de montaje. Lo que decide no es el modelo que conduces: es lo que quieres que se lea en tu cristal.

¿Como instalarlo?

Tu Firma en el Cristal, Acabado Profesional

Tu parasol MOA-GRAFICS está fabricado con vinilo, el mismo material que se exige en el car wrapping de alta competición. Para lograr un resultado perfecto, sin burbujas y con una adherencia profesional, el proceso es tan importante como el producto.

Tómate tu tiempo. La precisión en estos pasos es lo que diferencia un acabado amateur de un resultado MOA-GRAFICS.

1. Preparación: El Arsenal Completo

Antes de empezar, asegúrate de tener las herramientas adecuadas. Un resultado profesional exige un equipo profesional.

  • Herramientas Esenciales:Una espátula de aplicación con un lado de fieltro.Un cúter de precisión con una cuchilla nueva. Cinta de carrocero.Un pulverizador con agua y una gota de jabón neutro. Paños de microfibra limpios.
  • Limpieza Profunda del Cristal: Limpia a fondo la parte exterior de la luna delantera. Asegúrate de eliminar cualquier residuo de cera, grasa, polvo o tratamientos hidrofóbicos. Un cristal perfectamente desengrasado es la clave para una adhesión duradera.
2. Instalación: El Método de Bisagra Profesional

Este es el método que utilizan los expertos para garantizar un centrado y una aplicación perfectos.

  1. Presentación y Centrado: Coloca el parasol sobre el cristal y ajústalo hasta encontrar la posición exacta que deseas. Usa la cinta de carrocero para fijarlo temporalmente. Tómate tu tiempo para medir y asegurarte de que esté perfectamente nivelado.
  2. Crea la Bisagra: Una vez centrado, coloca una tira larga de cinta de carrocero en vertical, justo en el centro del parasol, pegando la mitad superior a la luna y la mitad inferior al propio vinilo. Esta cinta mantendrá el vinilo en su sitio.
  3. Aplicación - Lado 1: Retira las cintas de las esquinas de uno de los lados. Levanta esa mitad del vinilo y pliégala sobre el otro lado, dejando el papel soporte (el papel blanco trasero) hacia arriba. Retira con cuidado el papel soporte hasta la bisagra central y córtalo.
  4. Pulveriza y Desliza: Rocía ligeramente con la mezcla de agua y jabón tanto la superficie del cristal como el lado adhesivo del vinilo. Esto te permitirá reposicionarlo si es necesario.
  5. Espatula con Precisión: Con la espátula, empieza a aplicar el vinilo desde la bisagra central hacia el exterior, con movimientos firmes y superpuestos para expulsar el agua y eliminar cualquier burbuja de aire.
  6. Repite en el Lado 2: Una vez que la primera mitad esté adherida, retira la cinta de la bisagra y repite el proceso con el otro lado.
  7. El Corte Final: Con el vinilo ya adherido, utiliza el cúter de precisión para recortar el material sobrante, siguiendo el borde del cristal. Para un corte limpio, mantén la cuchilla en un ángulo bajo y realiza un trazo continuo.
3. Curado y Acabado
  • Tiempo de Secado: Deja que el adhesivo se cure durante al menos 24 horas. Evita lavar el coche o exponerlo a lluvia intensa durante este periodo.
  • Revisión Final: Pasadas unas horas, revisa si ha quedado alguna pequeña burbuja de agua. Si es así, puedes pincharla con la punta del cúter y presionar suavemente para extraer el líquido.

Instalación completada. Has dejado tu firma en el cristal.

Mantenlo nuevo!

Tu Firma, Siempre Impecable

Tu parasol MOA-GRAFICS no es una simple tira solar. Es una pieza de diseño fabricada con vinilo y protegida por un laminado anti-UV, los mismos materiales que se exigen en el car wrapping de alta competición. Está diseñado para resistir el sol, la lluvia y los lavados.

Sin embargo, un cuidado profesional es la clave para que su acabado y la intensidad de sus colores se mantengan perfectos durante años. Un diseño de este nivel merece un mantenimiento a su altura.

El Ritual de Limpieza: Precisión y Cuidado

Trata tu parasol como tratarías la pintura de un coche de exposición.

  1. Preparación: Antes de lavar, asegúrate de que la superficie del vinilo esté fría y a la sombra. Si hay polvo o suciedad superficial, acláralo suavemente con agua a baja presión.
  2. El Lavado Profesional: Para una limpieza segura y eficaz que proteja la impresión, usa siempre un champú de pH neutro y un paño de microfibra limpio. Cualquier producto que no sea de pH neutro ataca el laminado.
  • Utiliza el champú de pH neutro, diluido en agua según las instrucciones.
  • Aplica la solución con un paño de microfibra de alta densidad, sin ejercer una presión excesiva.
  • Aclara con agua abundante a baja presión.
  • Seca la superficie con otro paño de microfibra limpio y seco para evitar marcas de agua.
La Lista Negra: Lo que NUNCA Debes Usar en tu Parasol

El vinilo es extremadamente resistente, pero ciertos productos pueden dañar el laminado protector y la impresión de forma irreversible.

  • NUNCA uses productos químicos agresivos: Evita disolventes, alcohol, desengrasantes potentes, amoniaco o cualquier limpiador que no sea de pH neutro.
  • NUNCA uses herramientas abrasivas: No utilices estropajos, cepillos de cerdas duras, papel de cocina o cualquier material que pueda rayar la superficie.
  • NUNCA apliques cera o pulimentos: Estos productos están diseñados para la laca del coche, no para el acabado del vinilo. Pueden dejar residuos y opacar el diseño.
  • CUIDADO con el lavado a presión: Puedes usarlo, pero mantén siempre una distancia mínima de 50 cm y evita apuntar directamente a los bordes del vinilo durante un tiempo prolongado.

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Los nombres de aquella librea

Dos programas tan distintos como un raid africano y un mundial de monoplazas compartieron color durante unos pocos años. Estos son los pilotos que los sostuvieron, con sus fechas y sus resultados.

El finlandés de las tres victorias

Ari Vatanen es la cara del programa del desierto. Ganó la edición de 1987 con el 205 y las de 1989 y 1990 con el 405, y en 1988 lideraba con más de dos horas de ventaja cuando fue descalificado tras la desaparición nocturna de su coche del parque cerrado de Bamako, uno de los episodios más comentados de la historia de la prueba. Volvía de un accidente en Argentina que le había costado año y medio de convalecencia.

El compañero que aprovechó el hueco

Aquella descalificación de 1988 dio la victoria a Juha Kankkunen, también finlandés y también del equipo, al volante de un 205. Es una de esas carambolas que ordenan un palmarés entero: el coche nuevo lideraba y ganó el viejo, con el segundo piloto de la casa. En la misma alineación de aquel año corrían Henri Pescarolo y Alain Ambrosino.

El belga y la moneda al aire

En 1989 el equipo alineó dos unidades del 405 con Vatanen y Jacky Ickx al volante, y dominaron: diez victorias de etapa en dieciséis disputadas. La rivalidad entre ambos amenazaba con volverse contraproducente y la dirección la resolvió de la forma más expeditiva posible, lanzando una moneda al aire. Salió Vatanen primero e Ickx segundo, y así acabó la carrera.

El sueco del último doblete

La despedida oficial del programa, en 1990, fue otro uno-dos: Vatanen delante y Björn Waldegård segundo, con Ambrosino tercero en un 205 para completar el podio entero. Después de aquello la marca francesa reorientó sus recursos hacia la resistencia y los turismos, y el programa del desierto se cerró.

El brasileño de los monoplazas

En la pista, la temporada que todo el mundo recuerda es la de 1987, con Ayrton Senna al volante y Satoru Nakajima como compañero por exigencia del proveedor de motores. Senna ganó dos carreras aquel año, en Mónaco y en el circuito urbano de Detroit, y acabó tercero del campeonato. Fueron las últimas victorias del equipo británico antes de su declive.

El campeón que llegó después

Con la marcha de Senna, el asiento lo ocupó en 1988 Nelson Piquet, recién proclamado campeón del mundo con otro equipo. El coche de aquel año era prácticamente el mismo con retoques menores, y aunque puntuó con regularidad no volvió a ganar. Es un buen recordatorio de que una gran librea y un gran piloto no arreglan un coche que ha dejado de ser competitivo.

Dos culturas de equipo opuestas

Lo interesante de estos dos programas es que compartieron color y no compartieron casi nada más. El del desierto se organizaba como una expedición militar, con varios coches, camiones de asistencia y una jerarquía interna capaz de decidir a cara o cruz quién gana. El de la pista giraba entero alrededor de un solo piloto y de un solo chasis, con el resultado dependiendo de décimas y no de logística. Misma librea, dos formas opuestas de entender la competición.