Detalles del producto

Historia y Detalles del Diseño

El parasol Raid de Aventura reproduce sobre el cristal la librea amarilla del Camel Trophy. Ficha editorial sobre aquella competición: qué era exactamente, dónde se corría, con qué vehículos y cómo funcionaba. Impreso en 150x25 cm sobre vinilo polimérico, ocupa el ancho útil del parabrisas sin recortes ni empalmes.

No era una carrera de velocidad. La prueba se disputó cada año entre 1980 y 2000 y medía resistencia, estrategia y capacidad de reparar sobre el terreno: vadeos de río, navegación en selva, cabrestante para sacar del barro coches hundidos hasta la cintura y puentes improvisados sobre barrancos. Los equipos eran de dos personas por país, elegidas en pruebas nacionales, y casi nunca eran pilotos profesionales sino aventureros aficionados o profesionales de actividades al aire libre.

La primera edición la corrieron tres tripulaciones alemanas con todoterrenos de origen estadounidense por la Transamazónica, de Belém a Santarém, unos mil seiscientos kilómetros en doce días. Desde 1981 los vehículos fueron Land Rover, y la colaboración con la marca británica duró casi dos décadas: Range Rover, Series III, Ninety, One Ten, Defender, Discovery y Freelander. Cada unidad se desmontaba por completo en la división de vehículos especiales de Solihull y se pintaba en el mismo tono, un amarillo de catálogo llamado Sandglow. Se calcula que se prepararon unos cuatrocientos cincuenta coches.

Cada parasol está fabricado con Avery Dennison MPI 2800 HOP, vinilo polimérico con tecnología HOP, sellado con DOL 2860 Brillo. Durabilidad de 5 a 7 años, estabilidad dimensional probada y resistencia frente a sol, lluvia y túneles de lavado. Impresión interna con plotter Roland VG3-640: mismo equipo, mismo control, mismo acabado en cada unidad.

Pieza editorial MOA-GRAFICS pensada para quien prefiere un cabrestante bien usado a una décima en el crono: instalación tutorizada en nuestro Instagram @moa.grafics y guía visual paso a paso para que el acabado en el cristal coincida con el control que aplicamos en taller.

  • Material: Avery Dennison MPI 2800 HOP polimérico + laminado DOL 2860 Brillo.
  • Durabilidad: 5 a 7 años, resistencia anti-UV y frente a túneles de lavado.
  • Medida: 150x25 cm, universal, instalable con método bisagra.
  • Producción: impresión interna con plotter Roland VG3-640.
Compatibilidad estética

Diseño de expedición pensado para integrarse con el todoterreno clásico y con compactos accesibles. Todoterreno heritage: Land Rover Defender 90, Land Rover Discovery 200 Tdi, Range Rover Classic, Toyota Land Cruiser J70, Jeep Wrangler YJ, Mitsubishi Montero, Nissan Patrol GR; compactos performance compatibles: Volkswagen Golf GTI, Honda Civic Type R, Ford Focus ST, Seat León FR, Renault Mégane R.S., Peugeot 208 GTI, Mini Cooper S, Hyundai i30 N; afines mainstream: Mazda MX-5, BMW Serie 1, Toyota GR Yaris.

La lista de arriba es afinidad estética, no una restricción de montaje. Lo que decide no es el modelo que conduces: es lo que quieres que se lea en tu cristal.

¿Como instalarlo?

Tu Firma en el Cristal, Acabado Profesional

Tu parasol MOA-GRAFICS está fabricado con vinilo, el mismo material que se exige en el car wrapping de alta competición. Para lograr un resultado perfecto, sin burbujas y con una adherencia profesional, el proceso es tan importante como el producto.

Tómate tu tiempo. La precisión en estos pasos es lo que diferencia un acabado amateur de un resultado MOA-GRAFICS.

1. Preparación: El Arsenal Completo

Antes de empezar, asegúrate de tener las herramientas adecuadas. Un resultado profesional exige un equipo profesional.

  • Herramientas Esenciales:Una espátula de aplicación con un lado de fieltro.Un cúter de precisión con una cuchilla nueva. Cinta de carrocero.Un pulverizador con agua y una gota de jabón neutro. Paños de microfibra limpios.
  • Limpieza Profunda del Cristal: Limpia a fondo la parte exterior de la luna delantera. Asegúrate de eliminar cualquier residuo de cera, grasa, polvo o tratamientos hidrofóbicos. Un cristal perfectamente desengrasado es la clave para una adhesión duradera.
2. Instalación: El Método de Bisagra Profesional

Este es el método que utilizan los expertos para garantizar un centrado y una aplicación perfectos.

  1. Presentación y Centrado: Coloca el parasol sobre el cristal y ajústalo hasta encontrar la posición exacta que deseas. Usa la cinta de carrocero para fijarlo temporalmente. Tómate tu tiempo para medir y asegurarte de que esté perfectamente nivelado.
  2. Crea la Bisagra: Una vez centrado, coloca una tira larga de cinta de carrocero en vertical, justo en el centro del parasol, pegando la mitad superior a la luna y la mitad inferior al propio vinilo. Esta cinta mantendrá el vinilo en su sitio.
  3. Aplicación - Lado 1: Retira las cintas de las esquinas de uno de los lados. Levanta esa mitad del vinilo y pliégala sobre el otro lado, dejando el papel soporte (el papel blanco trasero) hacia arriba. Retira con cuidado el papel soporte hasta la bisagra central y córtalo.
  4. Pulveriza y Desliza: Rocía ligeramente con la mezcla de agua y jabón tanto la superficie del cristal como el lado adhesivo del vinilo. Esto te permitirá reposicionarlo si es necesario.
  5. Espatula con Precisión: Con la espátula, empieza a aplicar el vinilo desde la bisagra central hacia el exterior, con movimientos firmes y superpuestos para expulsar el agua y eliminar cualquier burbuja de aire.
  6. Repite en el Lado 2: Una vez que la primera mitad esté adherida, retira la cinta de la bisagra y repite el proceso con el otro lado.
  7. El Corte Final: Con el vinilo ya adherido, utiliza el cúter de precisión para recortar el material sobrante, siguiendo el borde del cristal. Para un corte limpio, mantén la cuchilla en un ángulo bajo y realiza un trazo continuo.
3. Curado y Acabado
  • Tiempo de Secado: Deja que el adhesivo se cure durante al menos 24 horas. Evita lavar el coche o exponerlo a lluvia intensa durante este periodo.
  • Revisión Final: Pasadas unas horas, revisa si ha quedado alguna pequeña burbuja de agua. Si es así, puedes pincharla con la punta del cúter y presionar suavemente para extraer el líquido.

Instalación completada. Has dejado tu firma en el cristal.

Mantenlo nuevo!

Tu Firma, Siempre Impecable

Tu parasol MOA-GRAFICS no es una simple tira solar. Es una pieza de diseño fabricada con vinilo y protegida por un laminado anti-UV, los mismos materiales que se exigen en el car wrapping de alta competición. Está diseñado para resistir el sol, la lluvia y los lavados.

Sin embargo, un cuidado profesional es la clave para que su acabado y la intensidad de sus colores se mantengan perfectos durante años. Un diseño de este nivel merece un mantenimiento a su altura.

El Ritual de Limpieza: Precisión y Cuidado

Trata tu parasol como tratarías la pintura de un coche de exposición.

  1. Preparación: Antes de lavar, asegúrate de que la superficie del vinilo esté fría y a la sombra. Si hay polvo o suciedad superficial, acláralo suavemente con agua a baja presión.
  2. El Lavado Profesional: Para una limpieza segura y eficaz que proteja la impresión, usa siempre un champú de pH neutro y un paño de microfibra limpio. Cualquier producto que no sea de pH neutro ataca el laminado.
  • Utiliza el champú de pH neutro, diluido en agua según las instrucciones.
  • Aplica la solución con un paño de microfibra de alta densidad, sin ejercer una presión excesiva.
  • Aclara con agua abundante a baja presión.
  • Seca la superficie con otro paño de microfibra limpio y seco para evitar marcas de agua.
La Lista Negra: Lo que NUNCA Debes Usar en tu Parasol

El vinilo es extremadamente resistente, pero ciertos productos pueden dañar el laminado protector y la impresión de forma irreversible.

  • NUNCA uses productos químicos agresivos: Evita disolventes, alcohol, desengrasantes potentes, amoniaco o cualquier limpiador que no sea de pH neutro.
  • NUNCA uses herramientas abrasivas: No utilices estropajos, cepillos de cerdas duras, papel de cocina o cualquier material que pueda rayar la superficie.
  • NUNCA apliques cera o pulimentos: Estos productos están diseñados para la laca del coche, no para el acabado del vinilo. Pueden dejar residuos y opacar el diseño.
  • CUIDADO con el lavado a presión: Puedes usarlo, pero mantén siempre una distancia mínima de 50 cm y evita apuntar directamente a los bordes del vinilo durante un tiempo prolongado.

📦 Envío GRATIS en pedidos de +70€

📦 Envío GRATIS en pedidos de +70€

Tu Coche, Tu Estilo. Rápido. Impactante. Único.

Crea el Coche de tus Sueños: Kits de Personalización Rápida MOA-GRAFICS.

Cansado de la monotonía? Descubre cómo nuestros Kits de Personalización Rápida inyectan adrenalina y carácter a tu vehículo al instante. Desliza para ver la diferencia y prepárate para sentir la emoción de un diseño que habla por sí mismo.

Ver nuestros kits

Ver colección

El mapa de las ediciones

Aquella prueba no se recuerda por sus vencedores sino por sus destinos. Cada año cambiaba de continente y el itinerario era la mitad del argumento. Este es el recorrido completo de dos décadas.

Los primeros años asiáticos

Tras la Amazonia inicial, el itinerario se fue al sudeste asiático: Sumatra en 1981, con un recorrido de más de mil seiscientos kilómetros entre Medan y Jambi, y Papúa Nueva Guinea en 1982, de Mount Hagen a Madang. Esa segunda edición fue la primera internacional de verdad, con equipos de varios países, y la que estrenó las pruebas especiales que después se convertirían en marca de la casa. La ganó la tripulación italiana de Cesare Giraudo y Giuliano Giongo.

África y el salto de escala

En 1983 la prueba se trasladó a Zaire con siete equipos de siete países distintos, y ahí empezó a parecerse a lo que la gente recuerda. Volvería al continente en 1987 con Madagascar, en el que fue el primer cruce de la isla de norte a sur, y en 1991 con la edición de Tanzania y Burundi. Son los años en que el formato de dos países encadenados empieza a normalizarse.

El bucle sudamericano

Brasil repitió en 1984 y el Amazonas volvió en 1989. Después vinieron Guyana en 1992 y, en 1994, la edición que enlazaba Argentina, Paraguay y Chile y que quedó bautizada por los propios participantes con el apodo de camino al infierno. El bloque sudamericano se cerró en 1995 con el recorrido por el territorio maya, repartido entre varios países de Centroamérica.

Las islas del Pacífico

Indonesia fue el destino recurrente: Borneo en 1985, Sulawesi en 1988 y Kalimantán en 1996. Esta última se planteó para conmemorar el primer cruce de la isla cien años antes, y de ella se recuerdan tanto las mil millas de recorrido como los dieciocho vuelcos contabilizados. Australia, en 1986, fue el paréntesis seco entre tanta selva.

Los extremos: hielo y estepa

Dos ediciones rompieron el patrón tropical. La de 1990 se fue a Siberia, en la Unión Soviética, y estrenó el Discovery de tres puertas con motor turbodiésel; la de 1997 cruzó Mongolia. Entre medias, Sabah, en la Malasia insular, en 1993. Son las pruebas que demuestran que el formato aguantaba cualquier clima, no solo el húmedo.

El final y el cambio de coche

La edición de 1998 bajó a Tierra del Fuego y marcó un giro: el vehículo pasó a ser el Freelander, mucho más ligero que todo lo anterior, con el Defender relegado a asistencia. Después vinieron Perú en 1999 y Tonga y Samoa en 2000, ya con un planteamiento distinto y menos centrado en el todoterreno. Ahí se acabó, veinte años después de la Transamazónica.

Por qué el mapa importa más que el palmarés

Casi nadie recuerda quién ganó cada edición y en cambio mucha gente sabe situar las imágenes: el barro rojo africano, el vado indonesio, la estepa mongola. Eso ocurre porque la prueba no se diseñó como competición deportiva sino como expedición documentada, con equipos de fotografía y vídeo integrados en la caravana. El producto final no era una clasificación: era un reportaje anual desde un sitio al que no iba nadie más.