Estilos
Siete maneras de dibujar lo mismo. El objeto es lo de menos: lo que cambia es el dibujo.
SOLO EL LOGO
El emblema de tu marca y nada más. Sin franjas, sin llamas y sin números. Es la colección más grande del catálogo y la más discreta: lo único que se lee es de quién es el coche.
Casi todo son parasoles, la tira de 150 por 30 que cruza el parabrisas de lado a lado. El logotipo va solo, centrado o al lateral, casi siempre en blanco sobre negro, y algunos llevan el nombre del modelo en lugar del escudo.
También hay packs de pegatinas, para quien quiere el emblema en pequeño y no cruzando el cristal. Y algún kit, aunque aquí no son lo habitual.
RACING
La estética de la competición sobre un coche de calle: banderas a cuadros, franjas que recorren la pieza entera y bloques de color. Lo que se pinta para correr, sin que haya carrera detrás. Monoplazas, cascos y pilotos no están aquí: están en Fórmula 1 y circuito.
Los kits son la mayor parte, y casi todos resuelven lo mismo de formas distintas: cómo cruza una franja el flanco de un coche. Los hay de línea recta, en degradado, ondulados y en bloques, y buena parte son los tricolores de división deportiva.
En parasol se repite el tricolor, y ahí el dibujo se comprime a una tira de 150 por 30. Es otro problema: lo que en una puerta es una franja, en el parabrisas tiene que leerse de un vistazo.
DRIFT
Diseños que ocupan el flanco entero y se leen de un golpe: llamas, tribales y estrellas. Un coche de drift se ve de lado, y el dibujo está pensado para eso. Aquí no hay números de puerta ni banderas a cuadros.
La mayor parte de la colección son kits de vinilo, que es la pieza grande: cubren la puerta y la aleta, llegan recortados en piezas y con papel de transfer, y los aplicas tú. Las llamas están en varios colores, del negro mate al magenta, y cambian bastante el carácter del coche según cuál elijas. Los tribales van de la línea fina a la mancha cerrada, y hay versiones cortas pensadas para coches pequeños.
El resto son parasoles, y ahí manda el texto: nombres de la escena, de los circuitos y de la forma de conducir.
JAPÓN
No basta con que el coche sea japonés: lo que tiene que serlo es el dibujo. Preparadores, libreas de circuito y la tipografía de la escena. Un logotipo de fabricante japonés a secas es un logotipo, y ese vive en Solo el logo.
Los kits son libreas completas de competición japonesa, con bloques de color que cruzan el flanco y que en algún caso ensanchan visualmente el coche.
Los parasoles van de dos cosas: nombres de preparadores y de marcas de neumático, y tricolores de equipo de los ochenta y noventa. Y hay algún póster.
RALLY Y CLÁSICOS
Dos cosas que acaban siendo la misma: el rally de tierra y las libreas de patrocinador de su época. Colores planos, bloques grandes y tipografías que se leían desde la cuneta.
Es casi toda de parasoles, y es la segunda colección más grande. Dentro hay equipos de rally con sus tricolores, marcas de aceite y de neumático, y libreas de patrocinador que hoy se reconocen antes que el coche que las llevaba. Hay también algún póster.
No hay kits, y tiene su motivo: estas libreas se hicieron para el coche entero, y trasladarlas a un solo flanco es otro trabajo.
GAMING
Los coches que has conducido en una pantalla antes que en la calle. Simulador, arcade y coche de juguete.
Toda la colección son parasoles, y lo que llevan es el logotipo o el lettering del juego: sagas de conducción, consolas y marcas de coche en miniatura. Es la única donde el dibujo viene de una pantalla y no de una carrera.
Aquí no hay kits ni libreas. Un juego se reconoce por su nombre y por cómo está escrito, así que la pieza que le pega es la tira del parabrisas.
FÓRMULA 1
El deporte, no la estética. Pilotos, monoplazas y cascos.
Es la única colección que no se pega a un coche: son todo pósters, sobre plancha rígida de 3 mm y pensados para colgar. Hay retratos de piloto, cascos y monoplazas, de las épocas clásicas y de la parrilla de ahora.
Si lo que buscas son cuadros, franjas o tricolores para llevar en el coche, eso es Racing.









