Detalles del producto

Historia y Detalles del Diseño

El parasol Toyota Era Castrol reproduce sobre el cristal la identidad del equipo oficial de rally de la marca en los años noventa. Ficha editorial sobre esa etapa concreta —la estructura europea, sus títulos y la sanción que la partió en dos— y no sobre el programa actual de competición. Formato 150x25 cm, vinilo polimérico Avery Dennison, impresión interna.

El equipo se llamaba Toyota Team Europe, tenía su base en Colonia y lo dirigía el sueco Ove Andersson. En 1993 pasó a denominarse Toyota Castrol Team, y el cambio de patrocinio tuvo un coste inmediato: Carlos Sainz, campeón del mundo con la marca en 1990 y 1992, dejó el equipo por incompatibilidad con su patrocinador personal. Llegaron en su lugar dos hombres procedentes de Lancia, Juha Kankkunen y Didier Auriol, y el resultado fue doblete de pilotos y constructores en 1993 y otra vez en 1994. Aquel primero de 1993 fue el primer campeonato de constructores para un fabricante japonés.

El final de la etapa lo escribió un muelle. En el Rally de Catalunya de 1995, los técnicos de la federación encontraron en los Celica un dispositivo que retiraba ligeramente la brida de admisión con el motor en marcha, dejando pasar más aire del permitido. El presidente de la federación lo describió como el artilugio más ingenioso que había visto en treinta años de deporte del motor, lo cual no evitó la sanción: retirada de todos los puntos de aquella temporada y exclusión del campeonato. El equipo volvió en 1997 con el Corolla, quedó subcampeón en 1998 y ganó el campeonato de constructores de 1999 antes de marcharse a la Fórmula 1.

Cada parasol está fabricado con Avery Dennison MPI 2800 HOP, vinilo polimérico con tecnología HOP, sellado con DOL 2860 Brillo. Durabilidad de 5 a 7 años, estabilidad dimensional probada y resistencia frente a sol, lluvia y túneles de lavado. Impresión interna con plotter Roland VG3-640: mismo equipo, mismo control, mismo acabado en cada unidad.

Pieza editorial MOA-GRAFICS pensada para quien recuerda los rallies cuando se veían en diferido y en resumen semanal: instalación tutorizada en nuestro Instagram @moa.grafics y guía visual paso a paso para que el acabado en el cristal coincida con el control que aplicamos en taller.

  • Material: Avery Dennison MPI 2800 HOP polimérico + laminado DOL 2860 Brillo.
  • Durabilidad: 5 a 7 años, resistencia anti-UV y frente a túneles de lavado.
  • Medida: 150x25 cm, universal, instalable con método bisagra.
  • Producción: impresión interna con plotter Roland VG3-640.
Compatibilidad estética

Diseño heritage de competición pensado para integrarse con los Toyota de aquella época y con la gama actual. Heritage Toyota de rally: Toyota Celica GT-Four ST165, Toyota Celica GT-Four ST185, Toyota Celica GT-Four ST205, Toyota Corolla WRC, Toyota Supra Mk4 A80, Toyota MR2 SW20, Toyota Starlet GT Turbo; gama actual: Toyota Corolla, Toyota Yaris, Toyota Yaris Cross, Toyota C-HR, Toyota RAV4, Toyota Land Cruiser, Toyota Hilux, Toyota GR Yaris; afines mainstream: Mitsubishi Lancer Evolution, Ford Escort RS, Honda Civic Type R.

También en la familia Toyota:

La lista de arriba es afinidad estética, no una restricción de montaje. Lo que decide no es el modelo que conduces: es lo que quieres que se lea en tu cristal.

¿Como instalarlo?

Tu Firma en el Cristal, Acabado Profesional

Tu parasol MOA-GRAFICS está fabricado con vinilo, el mismo material que se exige en el car wrapping de alta competición. Para lograr un resultado perfecto, sin burbujas y con una adherencia profesional, el proceso es tan importante como el producto.

Tómate tu tiempo. La precisión en estos pasos es lo que diferencia un acabado amateur de un resultado MOA-GRAFICS.

1. Preparación: El Arsenal Completo

Antes de empezar, asegúrate de tener las herramientas adecuadas. Un resultado profesional exige un equipo profesional.

  • Herramientas Esenciales:Una espátula de aplicación con un lado de fieltro.Un cúter de precisión con una cuchilla nueva. Cinta de carrocero.Un pulverizador con agua y una gota de jabón neutro. Paños de microfibra limpios.
  • Limpieza Profunda del Cristal: Limpia a fondo la parte exterior de la luna delantera. Asegúrate de eliminar cualquier residuo de cera, grasa, polvo o tratamientos hidrofóbicos. Un cristal perfectamente desengrasado es la clave para una adhesión duradera.
2. Instalación: El Método de Bisagra Profesional

Este es el método que utilizan los expertos para garantizar un centrado y una aplicación perfectos.

  1. Presentación y Centrado: Coloca el parasol sobre el cristal y ajústalo hasta encontrar la posición exacta que deseas. Usa la cinta de carrocero para fijarlo temporalmente. Tómate tu tiempo para medir y asegurarte de que esté perfectamente nivelado.
  2. Crea la Bisagra: Una vez centrado, coloca una tira larga de cinta de carrocero en vertical, justo en el centro del parasol, pegando la mitad superior a la luna y la mitad inferior al propio vinilo. Esta cinta mantendrá el vinilo en su sitio.
  3. Aplicación - Lado 1: Retira las cintas de las esquinas de uno de los lados. Levanta esa mitad del vinilo y pliégala sobre el otro lado, dejando el papel soporte (el papel blanco trasero) hacia arriba. Retira con cuidado el papel soporte hasta la bisagra central y córtalo.
  4. Pulveriza y Desliza: Rocía ligeramente con la mezcla de agua y jabón tanto la superficie del cristal como el lado adhesivo del vinilo. Esto te permitirá reposicionarlo si es necesario.
  5. Espatula con Precisión: Con la espátula, empieza a aplicar el vinilo desde la bisagra central hacia el exterior, con movimientos firmes y superpuestos para expulsar el agua y eliminar cualquier burbuja de aire.
  6. Repite en el Lado 2: Una vez que la primera mitad esté adherida, retira la cinta de la bisagra y repite el proceso con el otro lado.
  7. El Corte Final: Con el vinilo ya adherido, utiliza el cúter de precisión para recortar el material sobrante, siguiendo el borde del cristal. Para un corte limpio, mantén la cuchilla en un ángulo bajo y realiza un trazo continuo.
3. Curado y Acabado
  • Tiempo de Secado: Deja que el adhesivo se cure durante al menos 24 horas. Evita lavar el coche o exponerlo a lluvia intensa durante este periodo.
  • Revisión Final: Pasadas unas horas, revisa si ha quedado alguna pequeña burbuja de agua. Si es así, puedes pincharla con la punta del cúter y presionar suavemente para extraer el líquido.

Instalación completada. Has dejado tu firma en el cristal.

Mantenlo nuevo!

Tu Firma, Siempre Impecable

Tu parasol MOA-GRAFICS no es una simple tira solar. Es una pieza de diseño fabricada con vinilo y protegida por un laminado anti-UV, los mismos materiales que se exigen en el car wrapping de alta competición. Está diseñado para resistir el sol, la lluvia y los lavados.

Sin embargo, un cuidado profesional es la clave para que su acabado y la intensidad de sus colores se mantengan perfectos durante años. Un diseño de este nivel merece un mantenimiento a su altura.

El Ritual de Limpieza: Precisión y Cuidado

Trata tu parasol como tratarías la pintura de un coche de exposición.

  1. Preparación: Antes de lavar, asegúrate de que la superficie del vinilo esté fría y a la sombra. Si hay polvo o suciedad superficial, acláralo suavemente con agua a baja presión.
  2. El Lavado Profesional: Para una limpieza segura y eficaz que proteja la impresión, usa siempre un champú de pH neutro y un paño de microfibra limpio. Cualquier producto que no sea de pH neutro ataca el laminado.
  • Utiliza el champú de pH neutro, diluido en agua según las instrucciones.
  • Aplica la solución con un paño de microfibra de alta densidad, sin ejercer una presión excesiva.
  • Aclara con agua abundante a baja presión.
  • Seca la superficie con otro paño de microfibra limpio y seco para evitar marcas de agua.
La Lista Negra: Lo que NUNCA Debes Usar en tu Parasol

El vinilo es extremadamente resistente, pero ciertos productos pueden dañar el laminado protector y la impresión de forma irreversible.

  • NUNCA uses productos químicos agresivos: Evita disolventes, alcohol, desengrasantes potentes, amoniaco o cualquier limpiador que no sea de pH neutro.
  • NUNCA uses herramientas abrasivas: No utilices estropajos, cepillos de cerdas duras, papel de cocina o cualquier material que pueda rayar la superficie.
  • NUNCA apliques cera o pulimentos: Estos productos están diseñados para la laca del coche, no para el acabado del vinilo. Pueden dejar residuos y opacar el diseño.
  • CUIDADO con el lavado a presión: Puedes usarlo, pero mantén siempre una distancia mínima de 50 cm y evita apuntar directamente a los bordes del vinilo durante un tiempo prolongado.

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Los rallies que decidieron la época

Aquella etapa no se explica con una tabla de puntos sino con media docena de pruebas concretas. Estos son los escenarios donde la marca construyó su reputación y, en un caso, donde la perdió.

Grecia y el castigo mecánico

En Grecia, el Acrópolis fue durante décadas la prueba más destructiva del calendario: piedra suelta sobre firme irregular, calor de verano y tramos largos entre asistencias. Es un rally que no premia la velocidad punta sino la resistencia de suspensiones y refrigeración, y por eso cualquier equipo que ganara allí dos veces tenía un argumento técnico que enseñar. La marca lo ganó tanto en la etapa de Sainz como después.

Finlandia y el salto

La prueba de Finlandia, con centro en Jyväskylä y conocida durante años como el rally de los mil lagos, se corre sobre grava rápida con cambios de rasante que mandan los coches por el aire decenas de metros. Exige un reglaje blando y una confianza ciega en las notas, porque se entra en curva sin ver la salida. Que un piloto no escandinavo ganara allí era en los noventa un acontecimiento, y en 1990 ocurrió con un coche de esta marca.

Montecarlo y el asfalto sucio

La cita de Mónaco es la más antigua del calendario y la más traicionera, porque mezcla asfalto seco, asfalto mojado, nieve y hielo en un mismo tramo y obliga a elegir neumático a ciegas. Es la prueba donde se ve si un equipo tiene buena información meteorológica y buenos abridores, más que si tiene buen coche. La marca la ganó en 1991 con el Celica de primera generación.

Australia y el título de 1993

El campeonato de constructores de 1993, el primero de un fabricante japonés, se cerró en el rally australiano, sobre una grava muy particular: fina, suelta y con piedra redonda debajo, que obliga a limpiar la traza para los que vienen detrás y castiga al que abre carretera. Ganar el título allí, y no en Europa, encajaba bien con un equipo alemán corriendo para una marca japonesa.

Catalunya y el final de la etapa

La prueba española de 1995 no decidió un título: decidió el destino del equipo entero. Es un rally de asfalto donde las verificaciones pesan tanto como los tramos, y allí se descubrió el dispositivo que provocó la sanción. La sede de la marca en Colonia pasó de dominar el campeonato a quedarse fuera de él en cuestión de días.

Gran Bretaña y la vuelta que no fue

Los bosques de Gales, en Gran Bretaña, con barro, niebla y firme cambiante, fueron el escenario del final más amargo de la etapa. En 1998, con el Corolla ya en activo, el título de pilotos se escapó por una avería mecánica en el último tramo del último rally del año. Al año siguiente llegó el campeonato de constructores, y con él la despedida.

Nueva Zelanda y la grava perfecta

Hay una prueba que los pilotos de aquella generación nombran siempre como la mejor: la de Nueva Zelanda, con una grava tan uniforme y un trazado tan revirado que permitía atacar sin el miedo constante a romper. La marca la ganó en 1990 camino de su primer campeonato de pilotos. Es el contrapunto exacto de Kenia o de Grecia: allí ganaba el que aguantaba, aquí ganaba el que iba más rápido.